Redes sociales







sábado, 29 de septiembre de 2012

Una imprescindible belleza.



“El  artista  y  la  modelo”  es  un  tema  frecuente  del  arte  moderno.
Picasso  y  Matisse  han  sido  algunos  de  sus  más  asiduos
frecuentadores. No se trataba de un ejercicio narcisista, pues era un
tema que iba más allá del simple autorretrato.
Mi  película  pretende  ser  una  variación  sobre  este  tema.  Una
variación cinematográfica.
En  2005,  comencé  a  trabajar  en  el  guión  con  Jean-Claude
Carrière, después de una primera versión de la historia realizada con
Azcona, que luego no fue utilizada para la escritura final.
Carrière entró en el cine colaborando con Jacques Tati y Pierre
Etaix.  Y  además  de  sus  guiones  para  —y  con—  Luis  Buñuel,  ha
colaborado con Milos Forman y Louis Malle, con Peter Brook y Patrice
Chéreau, con Andrzej Wajda y Volker Schlöndorff... 
Nuestro  objetivo en el  guión  fue contar la película  y construir
nuestro estilo, en solidaridad con nuestro personaje, con su búsqueda
de un arte pegado a la tierra. Huir de los habituales trucos narrativos,
de la dramaturgia del cine de género, para intentar alcanzar la difícil
sencillez que nuestro protagonista busca de forma obsesiva.
Se trata de una película que “habla” de grandes temas, pero no
queremos que “diserte” sobre ellos. Mirar de frente a las cosas, pero
huyendo de la trascendencia y la ampulosidad. 
La vida y la muerte.
La juventud y la vejez.
La belleza en tiempos de horror —¿no lo son todos?—.
Una película sobre el sentido y la necesidad del arte. 
Sobre la búsqueda de la belleza.
Fernando Trueba.

No hay comentarios: